Brilló la máquina a vapor del Ferroclub de Tolosa

FERROCARRILES DEL SUD -- ACTUALIDAD

Fue en el marco de las actividades realizadas por la Noche de los Museos que se realizó en los talleres de 3 y 526.


El museo ferroviario de Tolosa, hizo funcionar, en una muestra dinámica, una locomotora a vapor trocha angosta 60 cm., marca Henschell (alemana) la cuál se alimenta a leña,”

A su vez, se realizaron paseos por las vías del ferrocarril que están en desuso pero cuidadas por el museo.

Esto tuvo lugar en el marco de la Noche de los Museos que se llevó a cabo el fin de semana pasado. En el predio tolosano, la jornada arrancó en las primeras horas de la tarde, donde la gente pudo disfrutar de la puesta en funcionamiento de la histórica máquina ferroviaria.

El Ferroclub Tolosa participa de numerosas propuestas que tienen que ver con los museos y los emprendimientos ferroviarios de la Región. Recientemente participaron de la muestra de museos que se realizó en el centro cultural Islas Malvinas y el fin de semana del 13 de octubre lo hizo en el festival por el regreso del servicio de tren La Plata a Brandsen.

Para los integrantes del Ferroclub Tolosa es un orgullo ser convocados para estas iniciativas y buscan consolidar este emprendimiento que tiene a los fanáticos del ferrocarril como grandes protagonistas del espacio que lograron preservar en 3 y 526.

En septiembre de 1995 un grupo de ferroaficionados comenzó los trabajos de recuperación de la vaporiera N° 3166. Esta se encontraba descarrilada y abandonada en los talleres de Tolosa y con probable destino de chatarra. Después de ingentes esfuerzos la unidad pudo ser rescatada. Ese fue el embrión de la formación del Ferroclub Tolosa. Carlos Di Gilio, ingeniero mecánico, nació en la esquina de 3 y 524, frente a los Talleres del Ferrocarril, y las locomotoras fueron desde entonces un elemento más de su paisaje cotidiano.

En su infancia, inclusive, jugaba al fútbol en las canchitas del ferrocarril y debía gambetear más a los vagones que a los rivales. Su amor por los trenes, surgiría entonces como algo natural. Di Gilio sigue viviendo en el mismo lugar y, junto a otros platenses con historias similares, sigue concurriendo todos los miércoles y sábados a pintar vagones, arreglar galpones y recuperar viejas locomotoras a su “otra casa”, ubicada sobre la calle 526 y las vías del Ferrocarril Roca, donde funciona la sede Tolosa del Ferroclub Argentino.

Llegaron a trabajar más de 300 personas en los galpones de 3 y 526, y hoy el sector está totalmente paralizado, salvo el galpón donde funciona el club”. En ese galpón, donde ahora también funciona el Museo Ferroviario, los amigos platenses del tren hacen de todo un poco. Entre ellos están, además de Di Gilio, Adolfo Lupinacci, ingeniero químico jubilado; Ricardo Menini, quien se jubiló como maquinista; el taxista Carlos Fernández; Matías Chiadini, Alan Panucci, Luis Gerrero, Osvaldo Berisso y Tomás Fragueiro, entre otros, aportando su mano de obra.
 El Día 
13-12-13