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FEPSA SIGUE APOSTANDO AL CRECIMIENTO DEL TRANSPORTE FERROVIARIO DE CARGAS


Buenos Aires – Argentina – 05/05/2020: Veníamos informando sobre la incorporación de material tractivo en la firma FEPSA, el pasado 6 de abril se había incorporado la primer Locomotora recuperada (de un total de 4) GT22 CW #9077. La misma había sido intervenida en el Taller Spurr, en donde se procedió a realizar una intervención total de la misma.
Hoy informamos que desde el pasado fin de semana se ha incorporado la segunda locomotora GM GT22 CW #9084, cabe recordar que estas locomotoras en su momento formaron parte de Ferrobaires.
El dato mas importante de esta noticia no es solo la incorporación de mas material tractivo sino que ademas que sigue trabajando a plena marcha en nuestro sistema ferroviario, y en el caso de una empresa ferroviaria de transporte de cargas que sigue apostando al crecimiento y el compromiso con sus clientes.
 Agencia Rieles

FEPSA SIGUE A PLENO SU MARCHA

actualidad

Buenos Aires  – 06/04/2020: Como habíamos informado unas semanas atrás, sobre la incorporación de material tractivo en la firma FEPSA, hoy informamos que la primer Locomotora recuperada realizó el primer viaje a prueba, la GT22 CW #9077. Cabe destacar que dicha intervención fue realizada en el Taller Spurr de Ferroexpreso; en donde se procedió a realizar una intervención total de la citada locomotora.
Por otra parte, esta es la primer GT22 de FEPSA y forma parte del contrato que firmaron con ADIF para el arrendamiento y puesta en servicio de 4 Locomotoras (#9064, #9076 y #9084), que en su momento formaron parte de Ferrobaires.
Tenemos que destacar que pese al momento en que se está viviendo en nuestro país se siguió adelante con una inversión muy importante y en donde FEPSA ha decidido mantener, apostando al crecimiento y el compromiso con sus clientes.
Desde Rieles felicitamos a todo el equipo de Taller Spurr, y esperamos que muy pronto empiecen a surcar los rieles las otras 3 Locomotoras.
Agencia Rieles

FERROEXPRESO PAMPEANO INCORPORA MATERIAL TRACTIVO

actualidad

Buenos Aires – 14/02/2020: La empresa FEPSA, está incorporando a su operación 4 locomotoras que fueron alquiladas a Trenes Argentinos Infraestructura.
Estas 4 locomotoras son GM GT 22 CW, #9077, #9076, #9084 y #9064, estas formaban parte de la concesión que poseía FERROBAIRES y que luego del cese de su operación las mismas quedaron sin asignar ya que en ese momento Trenes Argentinos Operaciones las rechazo.
Luego de arduas negociaciones FEPSA puedo lograr firmar el contrato y ponerse a trabajar en la recuperación de estas, en las imágenes podemos apreciar la primera locomotora que saldrá a pulir los rieles de nuestro sistema ferroviario, la GM GT 22 CW #9077, a la cual fue sometida a una reparación general y de esta manera poder garantizar una operación optima al momento de ser cabeza de tren.
Es destacable el trabajo que lleva adelante el Taller Spurr, donde todo su personal pone especial énfasis en el crecimiento técnico y de innovación tecnológica para lograr estándares altos de calidad en la reparación y desarrollo de las tareas.
La segunda locomotora para salir seria la #9084 y en el transcurso de los próximos meses las dos siguientes.
Felicitamos a todo el equipo Ferroviario que esta dándole vida nuevamente a este valioso material tractivo.
 Agencia Rieles

FerroExpreso Pampeano denuncia reiterados robos de cereal en trenes de carga

ACTUALIDAD

En los últimos 3 meses la empresa reportó pérdidas de entre 1.000 y 50.000 kilos.


FerroExpreso Pampeano denuncia reiterados robos de cereal en trenes de carga. La ciudad. La Nueva. Bahía Blanca
Fotos: FerroExpreso Pampeano
   La empresa FerroExpreso Pampeano denunció que desde junio les robaron al menos 15 veces de trenes de carga, con pérdidas de entre 1.000 y 50.000 kilos de cereal.
   Los ferrocarriles blanco de la delincuencia ingresan por la zona próxima a los talleres de Maldonado, la vía de mayor acceso de trenes con cereal y subproductos que se dirigen a los puertos de Bahía Blanca.
   Los robos ocurren cuando los trenes de carga se detienen a raíz de la rotura adrede del sistema de freno. Los ladrones abren las tolvas de descarga de los vagones y se derrama así el cereal a lo largo de la vía.
   Según contó el jefe de Relaciones Institucionales de FEPSA, Raúl Arias, con esas metodologías de los robos se corre el riesgo de sufrir un accidente o perder la vida.
   El vocero también se refirió a los daños que provocan a las locomotoras que circulan por ese sector al arrojar piedras u otros elementos contundentes y el peligro que implica para el personal de conducción.
LA NUEVA.COM
23/09/2016

La Pampa: Un tren de FerroExpreso Pampeano colisionó camión con acoplado

ACTUALIDAD


En horas del mediodía de hoy se produjo la colisión entre un tren de carga de la empresa FerroExpreso Pampeano S.A. y un camión con acoplado en el paso a nivel de la RN 5 en cercanías de la localidad de Catriló (Provincia de La Pampa).


Según la información de InfoPico.com la formación ferroviaria tenía como destino la ciudad de Bahía Blanca. El camión pertenecería a la firma “Gente de La Pampa” y era conducido por una personal que sería de apellido Di Marco.



No hubo que lamentar personas heridas y solamente daños materiales. Policía y Bomberos de la localidad de Catriló trabajaron en el lugar.

Verdaderamente no sabemos cómo puede ser que ocurran estos accidentes en distintos pasos a nivel de nuestro país, cuando todos sabemos que las formaciones ferroviarias, y más las de carga, circulan con una velocidad que no supera los 30 km./hora, y por lo que se puede ver por las fotografías, el lugar está señalizado y seguramente los conductores al observar que el cruce que van a realizar es con una ruta nacional, desde un kilómetro antes vienen avisando de su presencia con la potente bocina que tienen las locomotoras.

La verdad, inentendible.

INFO PICO
07/07/2016

UN VECINO DENUNCIÓ A FERRO EXPRESO PAMPEANO

actualidad

A-16311-05-2016-tren
El tren cortó todos los accesos a Salliqueló en la madrugada del domingo por más de media hora. Dos formaciones bloqueaban el Acceso Centenario y las calles Chacabuco y Juan José Moreda.
Un vecino denunció a la empresa Ferro Expreso Pampeano por bloquear todos los accesos a Salliqueló en la madrugada del domingo, por más de media hora. Leandro Giménez, quien además es concejal suplente de la Unión Vecinal y bombero voluntario, dejó radicada la denuncia en la Comisaría Salliqueló.
Allí relató que alrededor de las 4.30 dos formaciones bloquearon los pasos a nivel del Acceso Centenario y las calles Chacabuco y Juan José Moreda por más de media hora. El planteo de Giménez es que de ocurrir una emergencia en el barrio San Martín, ni bomberos ni ambulancia podrían haber pasado a ese sector de la ciudad.
Además, Giménez asegura en su denuncia que es una situación que se reitera. El año pasado, el mismo vecino había denunciado que vagones cortaban los accesos peatonales que van al barrio San Martín, causando inconvenientes a los vecinos.
veradia
13/05/2016

CORTAN EL PASO DEL TREN PARA RECLAMAR QUE LES CONECTEN LA LUZ; DICEN QUE ESTÁN ENGANCHADOS

ACTUALIDAD

huelga
Manifestantes del asentamiento Tierras Argentinas cortaron esta tarde la ruta 3 a la altura del paso a nivel frente a Villa Bordeu, en reclamo de que les instalen los medidores de luz.
Dicen que están enganchados al tendido eléctrico que abastece al barrio Puertas al Sur y no regularizan su situación porque están sobre terrenos usurpados al ferrocarril.
“Queremos pagar la luz —dijo un manifestante—. La Municipalidad dice que hay problemas con las tierras porque no tenemos las escrituras, pero no tenemos drama en pagar. Queremos vivir de forma normal.”
Por su parte, un vecino de Puertas al Sur dijo que desde hace un mes reclama a EDES porque se le quemaron electrodomésticos.
“Nadie se hace cargo. Yo sí pago la luz”, se quejó.
La Nueva
05/08/2015

Accidente ferroviario que pudo ser peor

ACTUALIDAD

Un tren de carga, tirado por la locomotora Nº 6590 de la empresa Ferro Expreso Pampeano, al mando del maquinista Daniel Jorge Bidegain, de 52 años, residente en General Villegas 386 de Lincoln, embistió a una camioneta Chevrolet D-20, al mando de Héctor Luis Poujol, de 39 años, residente en la planta urbana de Iriarte, localidad del distrito de General Pinto.
Lo acompañaba Martín Arrieta, de 39 años, también afincado en Iriarte, quienes ingresaban en la pick-up a la planta urbana pintense, por el acceso “Guerino Angel Volpe”, y no advirtieron que por las vías avanzaba la formación con treinta y tres vagones cargados con cereal, provenientes de la planta que “Cargill” posee en Lincoln y que iban hacia otra planta de la empresa, ubicada en Coronel Granada.
El impacto se produjo en la parte lateral derecha, sobre la caja de carga y parte de la cabina de la Chevrolet, que el tren arrastró unos veinte metros, despidiéndola hacia un costado, prosiguiendo la formación otros ochenta metros, hasta que Bidegain logró frenarla.
Como consecuencia del impacto, ambos ocupantes del rodado salieron por fortuna ilesos, sufriendo el vehículo siniestrado destrucción parcial.
Personal de la Policía Científica realizó las pericias planimétricas y de alcoholemia para ambos conductores, habiéndose dado intervención en la causa, caratulada “accidente ferroviario”, al Juzgado Federal de Junín, a cargo del Dr. Héctor Pedro Plou.


DIARIO DEMOCRACIA

24-06-14


Fuerte choque entre un camión y un tren

FERROCARRILES DEL SUD -- ACTUALIDAD NACIONAL

Minutos antes de las 21:30 horas el acoplado de un camión Volswagen de la empresa Vigatech de Santa Fe colisionó con un tren cargado de cereal en el paso a nivel cercano al ingreso del aeropuerto. No hay lesionados.


La Pampa, Gral. Pico.- El camión circulaba por la ruta de Este a Oeste y no terminó de pasar las vías del ferrocarril ya que la locomotora impactó contra el acoplado. Producto del impacto, se cortó el guinche y quedó incrustado en la máquina ferroviaria. Ambos quedaron paralelos a la ruta, mientras los vagones del tren se mantuvieron sobre las vías .

El camión, de una empresa de Chovet, provincia de Santa Fé, iba cargado de vigas de cemento; mientras el tren, de Ferro Expreso Pampeano llevaba unos 20 vagones repletos de cereal. El chofer del camión es Horacio Armando Achondo, de Santa Fé y se dirigía a Santa Rosa, a entregar las vigas en un corralón capitalino.

El tren quedó perpendicular a las vías y paralelo a la ruta con parte del acoplado incrustado en el frente. El camión se desprendió del acoplado.



Info Pico 
02/08/2013

El tren de carga no para de ceder protagonismo

FERROCARRILES DEL SUD -- ACTUALIDAD



En 2012, solo se transportaron por riel 22 millones de toneladas, un 59% menos que en el año 1927.

Según datos de Ferrocámara durante 2012, las distintas líneas del ferrocarril de cargas transportaron en nuestro país un volumen de 22.032.874 toneladas, un 9% por debajo de lo transportado durante el año anterior en que se habían transportado 24.194.320 toneladas.

En la Argentina se movilizan a través de los distintos medios de transporte aproximadamente 400 millones de toneladas. De esa cifra, alrededor de 300 millones viaja por camión, mientras que unas 22 millones lo hacen por tren, y el resto por otros medios (ductos). Es decir que los ferrocarriles estarían transportando no mucho más del 6% del transporte total.

El tren está muy lejos de la cifra de 54 millones de toneladas de carga transportada en 1927. Eran tiempos de la segunda presidencia de Hipólito Yrigoyen y allí la participación del ferrocarril superaba el 75% del volumen movilizado en el país.

Los primeros ferrocarriles que se instalaron en Argentina eran de capital privado y comenzaron a operar a fines de la década de 1850. No obstante, las principales inversiones las que se realizaron entre los años 1880 (cuando la extensión de las vías llegaba a 2.516 kilómetros) hasta fines de la década del ’20 (cuando llegaba a 37.551 kilómetros). Durante ese período, a pesar de la crisis de 1890 y los años de la primera guerra mundial, la extensión de vías se incrementó en 35.035 kilómetros.

Hoy el kilómetro de vías cuesta u$s 1 millón, lo que implica una inversión a valor actual de más de u$s 35.000 millones. Una cifra extraordinaria para un país con una pequeña población y niveles de ingreso medio-bajo.

Luego vendría la estatización de 1948 y la posterior privatización de la década del 90, bajo el lema “ramal que para, ramal que cierra”. Durante todo ese período, el ferrocarril de carga vivió una tendencia de deterioro que lo coloca en la situación actual.

Según datos de Ferrocámara, la extensión de la red de ferrocarriles de carga concesionados ascendía a 28.755 kilómetros. De este total, a la red troncal le correspondían 12.846 km y al resto 15.909 km. Por ferrocarril, el Ferroexpreso Pampeano (FEPSA) posee 5.119 kilómetros; Nuevo Central Argentino (NCA), 4.750 kilómetros; Ferrosur Roca, 3.145 kilómetros; América latina Logística (ALL) Central, 5.690 kilómetros; América latina Logística (ALL) Mesopotámico, 2.704 kilómetros; y el Belgrano Cargas 7.347 kilómetros. La última cifra es sin embargo mentirosa. Gran parte de la red del Belgrano Cargas, no está en uso, de ahí que una cifra de 25.000 kilómetros, quizá se ajuste más a la realidad.

Una estadística interesante que hay que tener en cuenta es la de las toneladas kilómetros transportadas.

En 1937 se llegó a 12.452 millones de tn/ km, con un máximo en 1951 de 16.479 millones de tn/km. Desde allí comenzó a disminuir y en 1992 se transportaban 4.388 millones de tn/km. Después de la concesión al sector privado a principios de los ‘90, comenzó a aumentar y se ha llegado a 12.198 millones de tn/km el año pasado, según información de Ferrocámara.

Otro dato marca el derrotero de la historia. Antes del traspaso al sector público de los ferrocarriles, es decir en 1948, el número de empleados de las distintas líneas ferroviarias llegaba a 135.000. Once años más tarde había crecido a 210.000, es decir que se utilizó la empresa para el ingreso de personal al sector público. A partir de esos años, el personal ferroviario fue disminuyendo paulatinamente y en 1991 el número llegaba a 53.331 agentes. Posteriormente, y con la concesión al sector privado, se redujo a 10.262 agentes en 1993 y a 5.603 agentes en el 2003. Esta cifra incluye el personal del ferrocarril Belgrano Cargas y es la última publicada.

Cronista.com 
 29/05/2013

Nuevo saqueo al patrimonio histórico

FERROCARRILES DEL SUD -- ACTUALIDAD

 

Mutilaron el complejo de puentes construido a 50 kilómetros de la ciudad por el ferrocarril francés Rosario-Puerto Belgrano. El tramo faltante habría sido llevado a la ciudad de Rosario por la empresa FerroExpreso Pampeano.

Otro inexplicable saqueo acaba de sufrir el patrimonio histórico local y regional con la mutilación del complejo de siete puentes ferroviarios levantados hace más de 100 años sobre el río Sauce Grande, a la altura de la estación Paso Mayor.

Según pudo constatar este diario, manos anónimas y dotadas de pesadas maquinarias, retiraron uno de los puentes construidos en 1909 por el ferrocarril de capitales franceses Rosario-Puerto Belgrano, pese a la flamante ley provincial que lo preserva dado su valor arquitectónico y cultural.

Hasta ahora todas las sospechas recaen sobre FerroExpreso Pampeano, que en 1991 recibió en concesión dicho ramal, por 30 años.

Si bien por el feriado de la víspera resultaron infructuosos los intentos realizados desde esta redacción para tomar contacto con personal directivo de la firma, aparentemente la estructura metálica habría sido trasladada hasta Rosario para reemplazar otra similar que el pasado domingo 2 de septiembre fue dañada por un camión.

Las mismas fuentes señalaron que sería intención de FerroExpreso Pampeano retirar los otros seis tramos que conforman el histórico complejo ferroviario para emplearlos en el futuro ramal de la empresa Vale, desde el sur de Mendoza hasta el puerto de Ingeniero White.

"No se sabe aún si se van a colocar sobre algunos tramos viales en Bahía Blanca, para no entorpecer el paso vehicular, o serán llevados al sur del país", dijeron.

En caso de completarse el retiro de los puentes remanentes, la pérdida alcanzaría una importancia similar a la que supuso el incendio de la estación ferroviaria de Ingeniero White o el desmantelamiento de los antiguos talleres del ferrocarril Bahía Blanca-Noroeste, cuyas ausencias aún sigue lamentando la ciudad.

Se trata de un bien único por su tipo en la región y su fama concita el interés de numerosos amantes de los ferrocarriles que desde distantes puntos del país suelen acercarse para tomar fotografías.

La pérdida ya habría motivado presentaciones ante la Administración de Inmuebles Ferroviarios (ADIF) y ante las autoridades provinciales por parte de personas y entidades vinculadas a la preservación de este tipo de bienes.


Una obra colosal

De color plateado, el complejo de puentes está compuesto por seis tramos de hierro estilo jaula y uno abierto (el ahora faltante), que en su conjunto abarcaban 266 metros de longitud.

Formaba parte del ferrocarril Rosario-Puerto Belgrano (R-PB), empresa de capitales franceses que arribó por primera vez a la estación Almirante Solier, en Punta Alta, el 17 de diciembre de 1910 y en marzo de 1922 a Bahía Blanca.

Sus imponentes dimensiones no resultan casuales, ya que responden a estudios hidrológicos y obedecen a la necesidad de afrontar crecidas importantes de dicho curso de agua o inundaciones de carácter centenario.

A lo largo de sus 800 kilómetros, el ramal, en esta zona desafectado hace 34 años, permitió la salida al mar de una amplia zona productiva y fundar pueblos en torno de su medio centenar de estaciones intermedias.

El R-PB se destaca por su origen mismo, ya que su construcción fue fruto de un cambio en la relación existente a comienzos del siglo último entre la empresariado agropecuario nacional y el capital inglés.

Las crónicas periodísticas de la época sostienen que al estar por entonces los ferrocarriles en manos británicas, estos aumentaban a voluntad el precio de los fletes y se tornaba necesario abrir el juego a otros capitales, para generar cierta competencia.

De esta forma, en 1906, vio la luz la Compañía del Ferrocarril Rosario-Puerto Belgrano y dos años después comenzó el tendido de los rieles en sentido norte-sur, atravesando los principales ramales que, en forma radial (con centro en Buenos Aires), habían levantado los ingleses.

Esa particular trama férrea hizo que el R-PB exigiera costosas obras de ingeniería; sobre todo, numerosos puentes destinados a cruzar las vías existentes y salvar no pocos escollos topográficos.

La línea fue inaugurada de forma condicional en diciembre de 1910 y de manera definitiva en 1912.

Pese a la inversión realizada, el R-PB nunca pudo revertir un déficit crónico, como consecuencia de la zona de agricultura marginal que cubría; salvo el tramo entre Rosario y San Gregorio (provincia de Santa Fe).

A esto se sumó la dura competencia inglesa en materia de tarifas y las demoras en el desarrollo de su puerto en Arroyo Parejas.

Fue en la década del 20 cuando el directorio de la compañía tomó la decisión de gerenciar las obras portuarias y prolongar sus vías hasta Bahía Blanca, todo esto con miras a incentivar el tráfico de cargas y de pasajeros, algo que le permitió sobrevivir hasta la nacionalización dispuesta por el gobierno de Juan Domingo Perón.

Sus cabeceras (estaciones Rosario y Bahía Blanca) también siguen en pie. La primera, como dependencia universitaria, y la segunda, luego de varias décadas funcionando como terminal de ómnibus, ahora convertida en un centro de gestión municipal, tras una valorable restauración.


"Pediré su restitución"

"Estos muchachos hacen lo que se les da la gana con el patrimonio y no puede ser", sostuvo ayer el exsenador del GEN, Roberto Molini, al responsabilizar a FerroExpreso Pampeano por la mutilación de la estructura.

Molini dijo que hoy tratará de tomar contacto con directivos de la empresa para comunicarles que dicho bien cultural se encuentra protegido por una ley provincial de su autoría y que debe ser restituido.

"Hay normas que desoyen porque primero debieron consultar si podían trasladarlo o no. FerroExpreso no es dueño del patrimonio ni de todo lo que está en el tramo de rieles entre Rosario y Puerto Belgrano, sino un simple concesionario.

"Mañana -agregó- hablaré con ellos, veremos si puedo ser atendido. La ley se terminó de votar el miércoles pasado en Diputados, pero ya tenía media sanción en el Senado desde hace más de un año, entonces, quiere decir que no es algo nuevo como para desconocer".

La Nueva Provincia 
 09/10/2012

Destacan el crecimiento del transporte de cargas por ferrocarril

FERROCARRILES DEL SUD -- ACTUALIDAD
 
Creció 2,7% en 2011 y totalizó 24,1 millones de toneladas, según datos de la Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT) citados en un informe elaborado por la Bolsa de Comercio de Rosario.

Crédito foto: Télam

El análisis destaca que el volumen de mercaderías transportadas por trenes el año pasado fue 16,6% superior al de 2009, si bien todavía no alcanza al récord registrado en 2007, de 24,9 millones de toneladas.

"En los últimos años la variación ha sido pequeña, aunque no hay que olvidar que antes de la privatización, a comienzos de la década del noventa, los ferrocarriles del Estado transportaban entre 7 a 8 millones de toneladas", destacó el informe.

Puntualizó luego que el ranking por empresa muestra los siguientes datos: Nuevo Central Argentino (NCA), 8,6 millones de toneladas; FSR, 5,5; All Central, 4,4; Fepsa, 3,9; Belgrano Cargas, 1,1; y All Mesopotámico 0,5 millón.

La medición a través de las toneladas-kilómetros transportadas exhibe según la bolsa rosarina, "un dato más real" de la situación en la actividad.

El año pasado se transportaron 12.198 millones de toneladas-kilómetros y la mayor participación le correspondió a NCA (4.188 millones); All Central (3.060 millones); y Fepsa (1.758 millones).

Por grupo de productos, los granos, subproductos y aceites concentraron 55,2% de las cargas transportadas; piedras, 13,8%; material de construcción, 11%; siderúrgicos, 7,4%; minería, 3,8%; petróleo y derivados químicos, 2,4%; y forestales; 0,7 por ciento.

El ingreso por fletes de todos los ferrocarriles en 2011 fue de 1.725 millones de pesos, es decir, aproximadamente 430 millones de dólares, precisó el análisis.

La bolsa rosarina destacó el avance del transporte de cargas por ferrocarril, pero advirtió: "Estamos muy lejos de otros países aún mucho más pequeños que la Argentina, como es el caso de Austria".


Infobae.com 
24/02/2012

" PARADOJAS EN EL TRANSPORTE: EL CAMIÓN CUESTA EL DOBLE QUE EL TREN Y DOMINA EL 90% DE LAS CARGAS "

FERROCARRILES DEL SUD -- ACTUALIDAD

Un tren de carga con cien vagones en las vías puede reemplazar a cien camiones en las rutas. Con el ferrocarril, los costos se reducen un 50% y generan en el país un fuerte “ahorro social”. Sin embargo, el 90% de la producción argentina se traslada en camiones y apenas el 5% se transporta por vía férrea.
Los dos modelos de transporte tienen graves problemas de infraestructura. La red vial argentina no fue puesta a la altura del crecimiento de la producción y al consecuente aumento del transporte de carga.
En los últimos 20 años, el reparto de la torta favoreció al camión, pero las rutas no se ensancharon: siguen midiendo 6,70 mts. Esto obliga a que, en una distancia menor que la de un arco de fútbol profesional, se crucen en forma constante camiones con micros de doble piso.
En un país en el que su parque automotor crece al 7% anual, sólo 2.000 kilómetros de rutas son de doble calzada. Para los especialistas debería alcanzar los 5.000 km. La doble calzada reduce un 80% las muertes por accidente.
Aunque los especialistas consideran que también debería invertirse en los accesos y los caminos rurales o vecinales, de donde se extrae la producción agraria.
Hace un año, en Villa Ocampo, Santa Fe, una combi que trasladaba a chicos que participaban en un concurso de baile se incrustó contra un camión cargado con 23 toneladas de caña de azúcar que ingresaba a la ruta 11 desde un camino vecinal. Hubo 14 muertos.
Los accidentes viales son uno de los items de las “costos externos” del uso intensivo del camión en las rutas, además de otros perjuicios como la rotura de caminos, el mayor consumo energético y la contaminación, que debe asumir toda la sociedad.
Un estudio reciente de la Asociación Latinoamericana de Ferrocarriles estimó que por cada punto porcentual del transporte de carga que se transfiere del camión hacia el tren, la sociedad ahorra 70 millones de dólares anuales.
El 2 de septiembre, en la cena de la Unión Industrial Argentina (UIA), cuando la Presidenta anunció las metas del Programa Estratégico Agroalimentario (PEA), que llevaría la producción de los actuales 80 a 160 millones de toneladas de granos para el año 2020, el titular de la UIA José De Mendiguren hizo mención a esa “transferencia”. Estimó que para entonces, al menos el 25% de la producción debería transportarse en trenes de carga, “aunque a vos no te guste, Hugo”; referencia que el titular de la CGT Moyano asistió con una mueca.
El PEA hizo públicas sus metas, pero todavía no explicó la manera. En la Argentina de hoy, el potencial operativo de los trenes se desvanece por la precariedad de las vías, y no hay material rodante -locomotoras y vagones- para la creciente demanda exportadora.
Los trenes están lejos del desafío productivo, y si el Estado no los mueve, es difícil que estén preparados para el 2020.
Las concesiones de los cinco servicios ferroviarios de carga vencen en el año 2023. Pero las inversiones no se deciden de un día para el otro porque el retorno de la renta es de lenta maduración.
Cincuenta locomotoras cuestan 150 millones de dólares; 200 vagones, 24 millones. Hasta no observar un horizonte comercial más claro, las concesionarias pasan de largo ese tipo de inversiones. Prefieren funcionar con el material rodante al límite y concentrarlo en ramales de mayor rentabilidad. El resto de la producción queda en vía muerta. Y la recoge el camión.
A contramano de las economías emergentes, donde frente a la crisis energética y ambiental, el sistema ferroviario de China y la India reconquistó posiciones, en la Argentina, el monopolio del transporte de cargas quedó, en los hechos -por el desamparo de los trenes-, en las ruedas del camión.
Esta reconversión opera en forma intensa desde hace 30 años, a contramano, también, de la lógica de costos empresarios.
Por ejemplo: el traslado de un container de 20 pies desde Salta a Buenos Aires cuesta US$ 2.400. Es más económico traer el mismo container desde Shanghai a Buenos Aires por vía marítima que desde el norte argentino en camión. En cambio, el mismo container trasladado en tren desde Tucumán a Buenos Aires cuesta US$ 1.000.
Para las economías regionales ubicadas a más de 1.000 km de las terminales portuarias, el obligado uso del camión por la falta de trenes coloca a la producción en desventaja competitiva.
Esto ocurre por el deterioro del Belgrano Cargas, una red troncal centenaria de 7.347 kilómetros, que enlaza 14 provincias del norte argentino, con llegada a Chile y Bolivia. El servicio es clave para la extensión de la frontera productiva, por fuera de la región pampeana. Sin embargo, véase cómo la infografía da cuenta de su involución a lo largo de los años.
“Entre soja, maíz, trigo y poroto, Salta produce 3 millones de toneladas al año. El jefe de unidad de producción del Belgrano Cargas en la provincia nos dijo que este año sólo están en condiciones de trasladar cien mil. El resto va en camión”, afirma Lisandro de los Ríos, de PROGRANO, que nuclea a productores de Salta y Jujuy.
Un camión puede trasladar hasta 30 toneladas. Para llevar la cosecha de Salta a Rosario, se deben realizar cien mil viajes de camión por la ruta 34, de una sola vía, con el riesgo de accidentes que supone.
Por otra parte, para levantar la cosecha en un campo de mil hectáreas, se requieren 100 camiones, a un costo de US$ 240.000, mientras los ramales de los trenes están a 300 metros del campo, aunque hace décadas que no funcionan.
“Con el Belgrano Cargas reduciríamos más de un 40% los costos pero el servicio es infrecuente porque no tiene locomotoras ni vagones suficientes. En muchos tramos avanza a paso de hombre. Un viaje ida y vuelta a Buenos Aires puede demorar 15 días. No sabemos cuándo circulará en forma programada”, concluye de los Ríos.
En el 2006, el Belgrano Cargas fue declarado “en emergencia” cuando era gestionado por el empresario Franco Macri, capitales chinos y los sindicalistas Hugo Moyano y José Pedraza. En el 2008, el decreto 1771 anunció su reestatización y tres años después se convocó a una licitación para renovar 17 tramos cortos de sus vías. La gestión del servicio – que en su momento tuvo 120 locomotoras y hoy opera con 13- también se sigue moviendo a paso de hombre.
“Muchas veces desde la Secretaría de Transporte prometieron la optimización del Belgrano, pero los plazos no se cumplen. Lo necesitamos para ayer”, dice el ministro de Economía salteño Julio Loutaif.
Hace 20 años, dos tercios de la exportación de los granos y subproductos se concentraba en los puertos de Quequén y Bahía Blanca. Pero la soja fue corriendo su frontera hacia el norte y Rosario concentró el grueso de la actividad. La infraestructura quedó muy por detrás de esa evolución: los trenes que llegan del interior deben hacer maniobras por el centro de Rosario para ir al puerto y se ven colas de 20 km de miles de camiones que esperan su turno para descargar en las mismas terminales (ver recuadro).
“Además de invertir en vías férreas, el Estado también debe hacerlo en puntos de acopio y accesos ferroviarios en los puertos. El tren es muy eficiente con cargas masivas y en las largas distancias”, afirma José Barbero, decano del Instituto Ferroviario de la Universidad de San Martín.
Para acompañar las metas del PEA hacia el año 2020 un tren de carga puede trasportar la producción de granos a 7 ó a 70 kilómetros por hora. La velocidad la define el Estado.

fuente: Clarin
07-10-2011

El Concejo aprobó el convenio entre el Departamento y Ferro Expreso

FERROCARRILES DEL SUD -- ACTUALIDAD

Los concejales de General Pico, por unanimidad, aprobaron el convenio celebrado por el Departamento Ejecutivo y la Empresa Ferro Expreso Pampeano por la sesión por el término de diez años del predio donde se construyó el Paseo Ferroviario. De este modo, la Comuna dio un paso fundamental para poder contratar los seguros y completar la documentación necesaria para poner en funcionamiento las distintas actividades que se programaron para ser desarrolladas en el terreno que circunda la calle 21, entre 24 y Avenida San Martín.

General Pico

En el marco de 17 sesión ordinaria, que duró un poco más de media hora, los concejales de todos los bloques también aprobaron la contratación en forma directa del servicio para la reparación del Horno Pirolítico instalado en el Hospital Gobernador Centeno.

Además, se dio curso al proyecto de ordenamiento del tránsito pesado en el sector norte de la ciudad, definiendo la prohibición de la circulación de vehículo de gran porte en el sector delimitado por la Avenida Una Domingo Perón, calle 371, Ruta Provincial 101 y calle 452. El Departamento Ejecutivo deberá, próximamente, demarcar y señalizar las arterias de acuerdo a lo estipulado por la Ley Nacional de Tránsito.
Más información en edición impresa.

FUENTE: DIARIO LA REFORMA
01-10-2011

SER FERROVIARIO

FERROCARRILES DEL SUD -- INFORME ESPECIAL



El poder de la memoria
Sin duda, el ferrocarril constituye una de las invenciones más contundentes de la modernidad. La fuerza arrolladora de una locomotora, que es capaz de arrastrar vagones de pasajeros, ganado y pesadísimas cargas, sigue siendo un símbolo de potencia, a pesar del paso del tiempo. Si a ello agregamos la estructura edilicia que acompaña desde sus inicios el complejo ferroviario: estaciones, talleres, depósitos, tanques de agua o barrios ferroviarios, todo es de un enorme peso material. Pero si analizamos la situación actual de los ferrocarriles y las estaciones en nuestra provincia y en la Argentina en general, comprobaremos que esa imagen contrasta con el estado de abandono y deterioro en que se encuentran: servicios que han desaparecido, líneas que ya no circulan, estaciones y talleres abandonados, material rodante desmantelado, áreas ferroviarias que semejan verdaderos cementerios.

Ante este patrimonio material tan deteriorado, se nos presenta su contraparte, el patrimonio intangible, sostenido por un fuerte imaginario social, que se basa en una historia común que se transmite de generación en generación. Así, la memoria que parecería el más efímero de los testimonios del pasado, se hace fuerte con el relato y las vivencias de los protagonistas del "mundo ferroviario".

La memoria da vida, da voz a objetos y construcciones, por eso recuperarla y trasmitirla es la mejor forma de despertar el interés por el patrimonio material y de lograr la decisión de conservarlo mediante políticas concretas. Por ese motivo en el Instituto y Archivo Histórico Municipal de Morón hemos encarado un relevamiento permanente de testimonios orales relacionados con el ferrocarril. Teniendo en cuenta el amplio abanico de posibilidades con que puede encararse una investigación sobre el patrimonio intangible ferroviario, hemos seleccionado en este caso los testimonios de antiguos trabajadores del ferrocarril y de sus familias para centrar nuestro análisis en el grado de identificación que tuvieron con la empresa y entre sí. La vivencia de cada uno de ellos permite reconstruir una red de relaciones laborales y sociales que sólo la entrevista puede reproducir como fuente histórica.

La historia del ferrocarril y su mundo pueden encararse desde las más diversas miradas: económica, social, técnica, geopolítica, entre tantas otras, pero la historia oral, que registra la memoria de los protagonistas, nos aporta la rica experiencia de los actores sociales que no aparece en la historia "oficial" de los ferrocarriles. Adquieren así presencia histórica las mentalidades, los sentimientos, las percepciones, de quienes formaron parte de ese universo tan singular. La memoria es uno de los factores más importantes en la construcción de la identidad de los grupos humanos. En este caso, la pertenencia al ferrocarril marcó a muchas generaciones que se involucraron con él. Cada uno de los relatos aportará una historia individual, que a la vez es parte de una historia común, donde cada entrevistado es y se siente parte de un todo. En cada testimonio existe una elección de lo que se quiere narrar y allí deben buscarse las claves, los sentidos de lo que se desea recordar o se cree necesario trasmitir. A partir de este registro se va construyendo permanentemente la memoria colectiva.

Las entrevistas, aunque especialmente nostálgicas y anecdóticas en la mayoría de los casos, nos dan la visión de un mundo pasado, que de alguna manera da sentido a la vida de quienes lo evocan, al ser registrado por otros. El hecho de que ese mundo ya no exista y que sus protagonistas vayan desapareciendo justifica especialmente el uso de la historia oral.

El pasado ferroviario es entrañable, por lo que los entrevistados otorgan una significación especial a lo vivido. Para el historiador son tan importantes los hechos concretos que relatan como los modos en que son recordados por ellos. Así van surgiendo temas comunes, sentimientos y visiones coincidentes que constituyen un interesante motivo de análisis y reflexión.



La importancia de ser ferroviario

El ferroviario tiene clara conciencia de la trascendencia que tuvo el ferrocarril como factor de desarrollo en cada una de las poblaciones por las que pasaba, ya fuera grande o pequeña, y la importancia que cada trabajador tenía desde su función.

"El que era ferroviario se sentía un tipo importante...El íntimamente se sentía importante porque el ferrocarril era una cosa importante." La condición emblemática y de referente que adquirieron por su inserción en la comunidad también les era dada por la cantidad de servicios que prestaban.

"Mi papá y mi mamá eran guardabarreras en Gowland... la estación era todo. Estaba la estación y la barrera, el destacamento policial y al frente había un almacén de ramos generales. Eso era el pueblito".

Se recuerda la animación que provocaba en el entorno de cada estación la presencia de ferroviarios y pasajeros. Fondas, hoteles, plazas pobladas de gente y el espacio de encuentro social que constituía el andén son evocados por todos como parte de una época floreciente y mejor.

La vida bullía en torno a las estaciones y los talleres, ya que las fábricas se habían instalado en su radio de influencia. En la memoria de la gente está el recuerdo del silbato del tren de carga y también el de las fábricas que de alguna manera pautaban la vida de la comunidad.

"En Haedo, trabajábamos lo mínimo 3000 personas. A eso se sumaban los obreros de La Cantábrica. Los días de cobro se formaba a la salida de la fábrica, muy cerca de los Talleres ferroviarios, una especie de feria donde se vendía toda clase de cosas...Había plata...porque había trabajo".

Donde hubo talleres o estaciones actualmente desactivados ha quedado un sentimiento de pérdida, de decadencia, que marcó a muchas poblaciones.

"En Santa Lucía, en la década del 50 cuando estaban los Talleres, había 5000 habitantes...Si usted se enfermaba, por ejemplo, aquí tenía varias farmacias. Cuando levantaron los talleres del Central Córdoba, y después los trenes de pasajeros, el pueblo se murió... Ahora para comprar un remedio hay que ir a San Pedro".

Existe un orgullo muy grande de pertenecer al ferrocarril, con una alta conciencia de la responsabilidad que implicaba cada función dentro de la empresa.

Era un enjambre de trabajadores que conjugaban especialidades, talento y esfuerzo para que el sistema funcionara. Siempre aparecen claramente diferenciados los oficios en las entrevistas, resaltándose la función del maquinista como la más importante de todas.

"Mi papá era maquinista, iba de traje y chaleco a trabajar...Había un respeto especial por los maquinistas. Tenían muy buenos sueldos, más que los jefes de Estación".

"Los hijos de los maquinistas eran los únicos que estudiaban de médicos, de ingenieros,...tenían servicio doméstico. El maquinista era un señor".

Algunos oficios estaban más interrelacionados que otros con la comunidad, como el jefe de estación, el telegrafista o el guardabarrera. La jerarquía del jefe de estación era muy considerada en la sociedad, e iba ganando autoridad con el tiempo y la experiencia. También el guardabarrera era una especie de guardián de la comunidad, y por la cercanía con los peatones, se convertía en parte de ella. Incluso era elegido para apadrinar a los recién nacidos. Formaba parte de la vida cotidiana del barrio al cual estaba totalmente integrado. La memoria del oficio se conserva nítidamente. Los entrevistados recuerdan cada detalle de su trabajo. Las tareas estaban regladas por un manual preciso, que determinaba las funciones de cada trabajador. Esa especialización creaba un sentido de responsabilidad que determinaba que cada uno se sintiera parte de un engranaje que funcionaba con el aporte y el conocimiento de todos.

"Los maquinistas venían con el reglamento bajo el brazo, entonces yo tenía que aprender todas las leyes, lo que se podía y lo que no se podía hacer". Existía un especial interés por hacer bien el trabajo: "A mí me gustaba, entonces hacía todo lo posible por aprender". Hay un sentimiento de solidaridad, de compañerismo, que aflora en las entrevistas:

"Yo no me sentía superior a nadie. Pero desde ya que era una categoría ser maquinista, pero para mí éramos todos parejos. Nosotros con los compañeros nos llamábamos socios. Y después cada uno sabía su trabajo y entonces no había problemas".

En ese sentido hay una clara diferenciación entre pasado y presente:


"Antes todos eran ferroviarios. Donde se cruzaban en la calle: ¡Hola compañero! Porque la palabra compañeros era de los ferroviarios. No había un ferroviario que usted no le dijera compañero. Si no le decía compañero se ofendían... Le faltaba el respeto si no le decía... Todos éramos ferroviarios: el jefe de estación que me veía, el maquinista... -¡Hola compañero!- Después del año 90 cuando privatizaron los ferrocarriles, les hicieron un lavado de cerebro y ya no eran más...".

Este sentimiento de compañerismo se pone de manifiesto cuando evocan las grandes huelgas en un gremio especialmente combativo como el de los ferroviarios. Los testimonios se refieren a las reivindicaciones, a las conquistas logradas, a la solidaridad entre compañeros cuando la persecución a los dirigentes, y a un espíritu de cuerpo que los mantenía unidos en sus luchas:

"Nos poníamos todos de acuerdo y no trabajaba nadie. Porque el que trabajaba era "carnero". Nosotros nunca... en el tiempo que estuve yo, no hubo ningún "carnero". Todos igual, todos de huelga".



Entrar al Ferrocarril
Ingresar al ferrocarril era la aspiración de una población, entre los que se encontraba una gran masa de inmigrantes. De hecho, el primer trabajo de muchos de ellos fue en el ferrocarril, en las tareas que exigían mayor riesgo y sacrificio.

"Papá vino de Italia en un buque de carga como inmigrante, contratado para trabajar acá en la Argentina..Para el ferrocarril que los ingleses hacían en Santa Fe para llegar a La Forestal. Los ingleses contrataban mano de obra de todo el mundo".

Se daba prioridad en el ingreso a los hijos o parientes de ferroviarios, por lo que en algunas familias todos lo eran.

La posibilidad de ascenso era un factor determinante. Mejorar dentro del escalafón obteniendo un mejor puesto y el consiguiente aumento salarial era algo posible y eso daba seguridad y la convicción de que con esfuerzo se podía progresar dentro de la empresa.

"Entré como aspirante en el '39 y después llegué a foguista, en el '40. Después en el '46 me recibí de maquinista hasta que me jubilé. Anduve del año '39 hasta el '55 con máquinas a vapor, y del '55 en adelante con máquinas Diesel eléctricas o coches Fiat... Había que dar muchos exámenes.



Los beneficios de ser ferroviario
"Yo siempre decía... En Rufino había muchos ferroviarios porque era un taller muy grande. Y eran muy bien vistos, por lo menos ahí donde vivía yo... sería por el sueldo. Era un taller de máquinas, en aquel entonces era una estación muy importante. Además mis hermanos, mis cuñados, todos eran ferroviarios. El ferrocarril les daba casas, muy lindas. A los ferroviarios que venían de afuera les daban unos chalecitos hermosos, a dos aguas. Y venía mucha gente de afuera, a trabajar a los talleres. Y eran bien vistos... Yo siempre decía "Si no me caso con un ferroviario, no

me caso."

"El ferroviario era un tipo de mucho crédito porque era seguro el dinero que cobraba. Se sabía que el 30 cobraban los de la Unión Ferroviaria, y que el día 7 cobraba la Fraternidad. Y sabías que ese día la plata la tenías... Por algo los padres querían que las hijas se casaran con un ferroviario o con un bancario"

¿Sabe en qué se notaba la importancia del ferrocarril en Haedo? En que todos tenían su trabajo en el Ferrocarril. Los almaceneros les fiaban, se usaba la libreta en ese tiempo, no había problema, el ferroviario tenía crédito en todos lados.

Mi hija me dijo "Estoy con un ferroviario". "Qué suerte" le dije yo.

Entre los beneficios que tenían los ferroviarios, uno de los más importantes era el acceso a la vivienda mediante préstamos hipotecarios.

"Se compró la casa por el "Hogar Ferroviario" que era un ente que financiaba a todos los empleados, les daba a veinte o treinta años a pagar, le daban la casa y se lo descontaban del sueldo".

Por otra parte, la empresa proveía de vivienda a muchos de sus trabajadores de acuerdo al oficio que desempeñaran. El testimonio que sigue corresponde a una mujer guardabarrera.

"La casa nos la daba el Ferrocarril, no me cobraba alquiler. Era una casa linda, después cuando me casé me hicieron otra pieza, y después como era medio chica me hicieron otra pieza más... tenía el dormitorio, un comedor grande, en el comedor había una cocina económica, entonces yo echaba la leña, en el invierno tenía fuego todo el día si quería".

En torno a muchos centros ferroviarios se crearon barrios donde sentaron sus raíces las familias de los trabajadores. El hecho de desarrollar sus vidas en la proximidad del lugar de trabajo y de los compañeros, potenció aún más el sentido de pertenencia de quienes compartían ese espacio de convivencia. Las entrevistas también arrojan gran cantidad de relatos relacionados con la vida cotidiana de estos lugares, las reuniones sociales, los festejos. Incluso puede decirse que la fuerte identidad de estos núcleos barriales teñía de alguna manera al resto de los vecinos que aunque no fueran ferroviarios, se integraban a muchas de las actividades organizadas por ellos.

Impulsada por los ingleses, cada línea férrea desde sus comienzos fundó distintos clubes, centros recreativos y sociales donde se producía la integración de los empleados. Es sabido que la mayoría de las más importantes instituciones deportivas actuales tienen su origen en aquellos emprendimientos que datan, en muchos casos, del siglo XIX.

Las distintas asociaciones gremiales también integraron socialmente a los trabajadores y sus familias. "Los 20 de junio se festejaban siempre en la Fraternidad. A la mañana un asado para todos... Después a la noche se hacía una fiesta en el Cine Cosmopolitan de Haedo, bueno, ahí hacíamos la fiesta...y había baile hasta qué sé yo qué hora, íbamos con toda la familia".

Los servicios médicos constituyeron otro de los beneficios que distinguían a los ferroviarios de otros trabajadores: "Lo que tuvo bueno el ferrocarril, fue que también llevó a los médicos a los pueblos. Porque antes, de doctor hacía el farmacéutico. Le hablo de los pueblos más alejados, que yo conozco. El doctor Domingo Duva estaba en Mechita. Él fue el primer médico que yo conocí cuando tenía 6 o 7 años... Mi mamá tuvo una hemorragia... Le hizo la transfusión directa de cama a cama con mi hermana. Eso era algo nunca visto ahí... Otro médico muy importante que trabajó acá en Haedo fue Manuel A. Fresco, en la estación...

El Doctor Illia, fue otro médico ferroviario, que después fue Presidente de la Nación. Los ferroviarios tuvimos una atención médica muy importante, en muchos casos por profesionales que después llegaron a ser muy reconocidos por sus actividades".



El movimiento permanente
El traslado de los trabajadores ferroviarios es una de las constantes que surgen en las entrevistas. El recorrido permanente que es la esencia del ferrocarril, también lo es de sus trabajadores. La memoria de los ferroviarios nos remite no solamente al recorrido que la red vial imponía a quienes cumplían distintas funciones en la empresa, sino a otro gran circuito que estaba conformado por los pueblos a los que la "familia ferroviaria" era trasladada.

Mi papá fue transferido varias veces... Había dos tipos de transferencias. Estaba la transferencia provisoria, que podía ser hasta 2 años. Mi papá estaba en Mechita, en un lugar que se llamaba Acerías Bragado, y lo mandaron a 700 km, a La Pampa. Más de 2 años no podía estar, esa era la transferencia provisoria.

¿Por qué no podían estar más de dos años?

Porque lo sacaban de su residencia. Si no se tenía que hacer otra casa. Entonces el ferrocarril le destinaba otra vivienda, le llevaba los muebles gratis, en los vagones. Le hacía toda la mudanza gratis y se radicaba allí, no por más de 2 años... Después estaba la transferencia efectiva, que era cuando uno pedía ir a determinado lugar, por ejemplo a Gral. Pico. Entonces, cuando había una vacante allí y se cumplían las condiciones de antigüedad y lo que correspondiera, se podía hacer la transferencia efectiva".

Los ferroviarios y sus familiares tenían la posibilidad de viajar gratuitamente, mediante los "pases gratis" que se les otorgaba, con distintas condiciones. Todos recuerdan con nostalgia los viajes, más modestos, cuando eran simples trabajadores, o en primera si la categoría los habilitaba: "Los hijos de los ferroviarios en su época para estudiar, hasta los 16 años teníamos el pase gratis. Y si no, el hijo mayor, pase con el 75% de rebaja... A todos los familiares de aquel que trabajara en el ferrocarril, siempre y cuando no fueran mayores de edad y no tuvieran independencia económica y tuvieran edad como para viajar gratis.

El siguiente testimonio nos marca cómo las vicisitudes son recordadas como hechos relevantes y forman parte de las innumerables anécdotas que todo ferroviario atesora y que comparte con otros, reafirmando una historia que al ser recreada, da sentido a su vida.

"Al principio yo era foguista. Después, cuando la guerra, no había más combustible: no traían carbón, porque el carbón venía de Inglaterra, que era una cosa hermosa el carbón de piedra, pero después no había más... Entonces traían pilas de choclos secos, después también traían lo que se usa para el aceite, el girasol, las tortas que quedaban... un trabajo terrible... Por último trajeron leña de Trelew... primero trajeron troncos de quebracho que ya estaban secos y cortados, y largaban un vapor excelente. Pero después no había más de eso y mandaron caldén, también estacionado, pero se acabó y empezaron a mandar caldén verde y salían cuajarones de espuma de la caldera cuando echaban la leña al fuego!... Los trenes andaban muy despacito, se paraban y precisaban mucha gente. En aquel tiempo, entraba mucha hacienda al matadero, entraban 13000 o 14000 cabezas por día... Necesitaban gente, entonces me nombraron foguista en el año '40".



El amor a la máquina
Tanto las estaciones como los poderosos trenes se constituyeron en referentes altamente significativos, no solamente para los ferroviarios sino para toda la comunidad. Así, las locomotoras, símbolos relevantes de la identidad ferroviaria, fueron bautizadas desde siempre con nombres propios, en general femeninos.

La primera llegada al país fue La Porteña, y luego La Argentina, pero podríamos citar a modo de ejemplo La María, La Ñata o Las Petiteras. En el caso del Expreso Pampeano, todas recibieron apelativos de mujeres. En algunas líneas se les dio nombres de aves, lo que demuestra una relación casi "amorosa" de los hombres con su trabajo, con sus herramientas y, muy especialmente, con sus máquinas.

Ellas, las locomotoras, ruidosas y arrolladoras, admiten ser identificadas en el imaginario ferroviario con el delicado nombre de Jilguero, Tordo o Churrinche. El cuidado y la dedicación con que se mantenían máquinas y material rodante es recordado añoranza por los informantes: "Había que ver con qué cariño y con qué amor cuidaban los detalles, cosa que hoy en día pueden causar gracia.

Digamos, por ejemplo que en aquella época se premiaba a los depósitos de locomotoras que mejor asistían a las máquinas y algo siempre ganaba (mi papá) porque todos los años se premiaba cuál era la locomotora más limpia".

Este sentimiento entrañable se manifestaba en expresiones e imágenes, de los que los testimonios que siguen son una muestra.

"Yo era maquinista... El día que me jubilé me fui a despedir de la máquina, la besé y me fui llorando a casa. Sigo enamorado de los ferrocarriles. Andar arriba de la máquina era una hermosura. Yo que conducía, era una hermosura".

Locomotoras, vagones, silbatos, relojes de estación, andenes, herramientas, señales, cobran vida y se convierten en objeto de amor y nostalgia.

Así los artefactos cobran vida y son calificados con adjetivos propios de otro tipo de sujeto:

"Era una cosa hermosa el carbón de piedra".

"Eran unas bellezas esos coches, altos así los asientos. Eran para recostarse... lindos, mulliditos".

La identificación del ferroviario con los sonidos, con los olores, con los vagones y los andenes y por supuesto con la estación y el paisaje donde desarrolló su actividad están fuertemente grabados en la memoria:

"Mi papá [que era guardabarrera] volvió, pero mucho tiempo después, al lugar donde había trabajado. Se hizo una casita frente a la estación... Gowland era su lugar en el mundo" (39)



La identidad de los ferroviarios
El "ser ferroviario" constituye un rasgo distintivo respecto a otros trabajadores, tal vez sólo comparable al sentido de pertenencia que los trabajadores gráficos o los docentes han tenido a lo largo de su historia.

No existen muchos ejemplos comparables al sentimiento que implica aquello de ser ferroviario.

Esto se vincula directamente a lo que conocemos como "familia ferroviaria", que incluía a los compañeros de labor, no sólo cotidianos sino a todo aquel que se desempeñara en el ferrocarril aunque fuera a miles de kilómetros de distancia. Incluso se agregaban a este sentido de pertenencia los ferroviarios de otros países.

Todos eran "compañeros ferroviarios".

 Roberto J. Jakobsen
25-09-2011.-

EL GOBIERNO RECUPERA TRENES PERO LOS DEJA EN MANOS PRIVADAS

TBA SE QUEDO CON EL SERVICIO A URUGUAY  Y FEPSA CON EN DE LINCOLN - REALICO.

Pese a que cuenta con una empresa estatal que fue creada para operar servicios ferroviarios, el Gobierno ha optado por dejar las recientes reaperturas de trenes de pasajeros en manos de dos concesionarios privados.
En el caso del servicio de pasajeros Lincoln–Realicó –que ayer fue rehabilitado oficialmente por la presidenta Cristina Kirchner–, la operadora estatal ferroviaria (SOFSE) decidió contratar como operadora a Ferroexpreso Pampeano, la concesionaria de carga que controla el grupo Techint.
En tanto, para la reactivación del tren binacional que volverá a unir Argentina con Uruguay, la administración kirchnerista recurrió a Trenes de Buenos Aires (TBA), la operadora privada de las líneas Mitre y Sarmiento que maneja el grupo Plaza-Cirigliano.
Tras casi 15 años inactivo, el servicio de pasajeros que va de Lincoln (Buenos Aires) a Realicó (La Pampa) fue restablecido a mediados de junio con un tren semanal entre ambas estaciones. Para recorrer el trayecto de 237 kilómetros con una locomotora y tres coches de pasajeros, la SOFSE –que depende de la secretaría de Transporte y que actualmente presta los servicios urbanos de Chaco y Salta– resolvió “tercerizar” la operación del operación del tren a Ferroexpreso Pampeano a cambio de $ 290.000 mensuales.
Por su parte, el servicio de pasajeros entre Argentina y Uruguay –que la Presidenta y su par oriental, José Mujica dejarán restablecidos el lunes con un viaje oficial entre Concordia y Salto– presenta la doble particularidad de que tanto los trenes, como el operado r provienen del ámbito privado.
Para la prestación de los servicios, se utilizarán formaciones usadas que la empresa local Cometrans importó por US$ 4 millones de Holanda en los primeros meses de este año. Se trata de 10 coches motores dobles Wadloper que fueron fabricados en Alemania a principios de los 80 y que estuvieron en servicio en los ferrocarriles urbanos de Holanda hasta el año pasado.
Tras un acuerdo alcanzado el mes pasado, las autoridades de Transporte de Argentina y Uruguay designaron como operadora del servicio binacional a TBA, cuyo principal accionista es Cometrans, la empresa inversora del el grupo Plaza–Cirigliano.
A diferencia del enlace ferroviario que hasta 1985 funcionó sólo entre Concordia y Salto, ahora se prevé la corrida de un tren que comunicará el Gran Buenos Aires con la capital uruguaya, cruzando por el puente ferrovial de la represa Salto Grande.
A partir del 9 de setiembre, circulará un tren por semana entre la estación bonaerense de Pilar de la línea Urquiza y la ciudad charrúa de Paso de los Toros. En octubre, la frecuencia se elevará a tres trenes semanales. Y, si se cumplen los diagramas en juego, a partir de diciembre se podrá ir todos los días de Pilar a Montevideo.

Antonio Rossi
Diario CLARIN

01-09-2011